3 alimentos de fin de semana peligrosos para tus dientes

Vamos a dejarlo claro. No hay alimentos buenos o malos para los dientes a priori. El secreto está en saber disfrutarlos en su justa medida ya que el abuso de ciertos alimentos contribuye a que los dientes y muelas se deterioren, máxime si la persona que los ingiere no tiene buenos hábitos de higiene oral.
Por eso, tendemos a decirle a los más pequeños que no coman esto o lo otro. Pero, ¿qué hay de nosotros los mayores? ¿Te suena eso de darte un gustico o ser más permisivo con los niños durante el fin de semana? Te contamos qué se desencadena en tu boca cuando comes alguno de estos tres clásicos alimentos de fin de semana:

Papas fritas

Unas papas fritas acompañadas de una gaseosa, además de parecer inofensivo, es uno de esos pequeños placeres que casi todos nos damos, ¿verdad? Si a eso le sumas que este alimento es especialista en meterse en cada rincón y en cada pequeño agujero, el resultado es una tormenta perfecta de bacterias en tu boca. No queremos amargarte el aperitivo pero tienes que saber que las papas fritas contienen mucho almidón, lo que desencadena el triángulo peligroso de ácido-placa-caries. Nuestra recomendación es que limites o cambies de acompañamiento pero, si eres muy fan de la gaseosa con papas fritas, por favor, no olvides lavarte los dientes y pasarte el hilo dental lo antes que puedas.

Crispetas

Primas hermanas de las papas fritas, son una bomba para todo el cuerpo en general porque son ricas en carbohidratos y azúcares, pero, además, hay que añadir que la crispeta parte de un grano, es decir, algo duro. Te ponemos en situación: cine (o TV en casa), oscuridad, comes sin quitar la vista de la pantalla porque la película está en la mejor parte y ¡Craaac! en toda la muela… No será la primera vez que alguien viene a la consulta con un diente astillado porque mordió una crispeta cruda. Además, la sensación de tener restos de crispetas por toda la boca es de lo más molesta y, por tanto, la necesidad de cepillar tus dientes cuanto antes apremia.

Dulces o caramelos

Los dulces o caramelos de toda la vida son azúcar puro, y al ser pegajosos, se mantienen más tiempo en tus dientes por lo que son un foco importante de caries. Nos ponemos muy molestos con los más pequeños y se las racionamos porque sabemos del efecto nocivo que pueden tener en sus bocas, pero de mayores parece que desarrollamos algún súper poder que hace que nuestros dientes se vuelvan indestructibles… ¡Y no es tal! Da igual que escojas los dulces que no tienen un baño de azúcar por fuera o que te decantes por un caramelo. Es verdad que estos últimos no son pegajosos, pero están mucho más tiempo en tu boca por lo que el efecto nocivo es el mismo. Y si te da por morderlo, podemos tener otro problema grave: diente fracturado. De nuevo, en cuanto puedas, lávate los dientes. Es la mejor defensa. Bueno, y tu autocontrol porque cada cinco días es fin de semana.